martes, 4 de noviembre de 2008

CHAVIMOCHIC, MÁS QUE PROYECTO ES UN SUEÑO DE VIDA SALUDABLE

Hay momentos que nunca se olvidan, así como errores que nos marcan la vida y sonrisas que nos alegran el alma pues son experiencias que marcarán cada instante de nuestras vidas y que para desgracia de pocos o suerte de muchos, solo se viven una vez. La fórmula es tener los ingredientes necesarios para hacer de ese día peculiar uno novedoso y fascinante (extraordinario), uno en el cual no se planee con anterioridad, pues las cosas sin planearse salen mejor.

Era miércoles veintidós. El profesor William Prado madrugó como todos los miércoles para ir a la universidad César Vallejo a dictar clases a los alumnos de Ciencias de la Comunicación del IV ciclo sección “A”, pero ese día ya no tuvo que subir los siete pisos tan agotadores para que dicte su clase. Conocía cada uno de los escalones tanto o más que sus alumnos, sabía que subirlos le tomaría su tiempo, es por eso que junto con los alumnos decidió que aquél día se encontrarían en la pérgola de la universidad para partir a Chavimochic.
Ese día cosas inusuales habrían de pasar. Cosas inusuales que se apartaron de nuestras rutinas como la hora de llegada a la universidad a las 8 de la mañana, el creer que viajaríamos en un lindo y amplio ómnibus y no en esa carcocha que se pudo conseguir a última hora, la desgracia de no conseguir un establecimiento de comida en las instalaciones de Chavimochic y lo peor aun era encontrar a nuestra competencia (a los alumnos de la UPN… ¡que roche!)

Chavimochic, era un viaje de estudio. Era tonto no acceder a la petición del profesor. La petición consistía en aceptar que los chicos del tercer ciclo fueran con nosotros. La finalidad era retornar en un promedio de las cuatro, pero sino aceptábamos regresaríamos antes de la una. No se hubiera podido hacer nada y lo peor no hubiéramos podido disfrutar del viaje por estar con la tensión de que ya era hora en que deberíamos retornar.

Pero ese día fuimos llegando de a uno a la pérgola y enseguida se pudo percibir algo extraño que sin querer ya habíamos sumado más de treinta y cinco, cantidad establecida entre los alumnos del tercer y cuarto ciclo. Tercer ciclo un promedio de aproximadamente 15 alumnos y del cuarto ciclo era la cantidad restante, era la mayoría. Como en toda invitación, fiesta, compromisos y/o viajes los colados no se hicieron esperar.

Una vez a bordo todos, el ómnibus empezó la marcha lenta, exactamente a las 8:45. A las 9:15 nos encontrábamos en la primera etapa de Chavimochic, que comprende la Bocatoma, Chau y Virú, dicha etapa se inició en el 85 con unos 88 kilómetros; mientras la segunda culminó en el 96 y comprende a Virú y Moche con 66 km. Siendo las 9:18 a.m. estábamos en el Polímero Amiónico, lugar donde el agua viene un poco turbia con algo de suciedad pues es allí donde se los separa, y cuando enseguida se le echa un primer componente para separarla por completo del lodo. Al echar este componente el agua queda cristalina y es arrogada al río moche donde esa agua sirve a los agricultores para que rieguen sus sembríos.

Cuando el reloj daba las 9:30 en punto, nos encontrábamos ya en las instalaciones de las torres de control. Saltaban a simple vista los tableros que solamente sabían, saben y sabrán manejar los ingenieros. Si se malograba un filtro eso no indicaba que la planta dejara de producir agua, por eso cada zona tiene su botón para ver donde se ha producido el error. Pues esos equipos cuentan con tecnología francesa, no solo construcción sino también en los conocimientos.

Al transcurrir los minutos y siendo ya las 9:36 de la mañana la guía y jefa de relaciones públicas de Chavimochic, nos explicaba que en el proyecto solo trabajaban 15 personas, en la que se incluía la Sede Central, la Planta del Campamento San José. Pues así seguían transcurriendo las horas y los minutos que tal vez para muchos fueron eternos al igual que esos enormes tubos que apreciamos en gran parte de nuestro recorrido. También nos recalcó que los objetivos del proyecto es hidrogenérico, netamente porque trata sobre la puración del agua potable hasta donde se pueda. Más que todo es un proyecto hidroenergético porque no solo se dedica al agua potable sino también a la energía eléctrica en el campamento San José. La central hidroeléctrica no solo cubre a la población de Virú, sino que genera y brinda energía eléctrica a la sierra de La Libertad y de Ancash. En bocatoma hay solamente una pista que separa a Ancash de La Libertad, problema que se ha generado porque esos señores dicen que los de Chavimochic toman las aguas del río Santa. Cosa que es mentira porque en primer lugar el agua no es de nadie, el agua es del Estado. Y en segundo lugar, esa agua regresa al Río Santa en la generación de energía eléctrica.

A las 9.43 la guía continuó explicándonos que el proyecto desde sus inicios se ha dedicado a la venta de tierras en todo el litoral. Pues también nos dijo no se si ustedes tienen el conocimiento, pero me imagino que si. Esos campos que ahora son verdes eran completamente desérticos, era un desierto absoluto. Sin embargo, gracias a la grandiosa idea en muchos años de un señor que se le puso en la cabeza que el agua del Río Santa fuera llevada hasta el Valle Chicama. Menos mal que se llegó a cumplir, pues con todo este recorrido que tenemos desde acá entrando al Alto Moche hasta lo que es el campamento San José vamos a ver que todo son asentado por empresas agro exportadoras. El proyecto vende sus parcelas en una subasta de tierras públicas, en donde personas naturales en este caso la mayoría empresarios compra las tierras con el objetivo de brindar un acuerdo, el cual consiste en que tú produces tus tierras y yo te doy agua durante las 24 horas del día y durante los 12 meses del año a través claro de todo esto sin desperdiciar el agua de una tecnología denominada “riego presurizado”.

Enseguida pasamos a lo que la mayoría de gente teme a la ronda de preguntas. La que mas me impactaron y grabaron fueron ¿cómo lo comercializan, al Noni? Pues el noni se lo venden como fruta como la carambola, el sapchainchi se vende en grano para eso se tuesta y es comido como mami y también en aceite que se pasa por compresas frías porque eso tiene que ser absolutamente delicado y la planta de esteria se vende como hoja en líquido y en polvo ah también tiene las parcelas pero esas frutas se venden entre los trabajadores no es comercializado afuera tanto como el agua. La segunda pregunta fue de mayor valor que la primera para todos porque claro trataba sobre la culminación de la tercera etapa. Era como un tipo de primicia al menos para nosotros que somos comunicadores en proceso. La respuesta fue que al margen de diez años, en el 2011 porque ahora solamente existen expedientes aprobados.

Un promedio de 12:30 y 1 de la tarde nos encontrábamos a punto de almorzar. Mientras que otros trataban de buscar a su víctima para que le convidara un poco de su almuerzo. Así terminaron picando de un plato a otro, pues creo que esos olvidadizos comieron más que todos, pero también se pudo apreciar gente que huía de ellos despavoridamente.

Bueno, las horas trascurrían y se nos iban de la mano, el cansancio termino por ganarnos a casi todos excepto pues claro menos al chofer. Después, de todo lo que nos divertimos ese día. Pero nadie quería dormir a pesar de estar cansados. El que dormía perdía mucho todos estaban a la expectativa pues podrías haber acabado con un toque más que mágico y algo gracioso sino que nos desmienta nuestro querido amigo Jorge que a pesar de sus tantas advertencias a Diana el llego a ser uno de los afortunados en donde el maquillaje, las luces y los flash lo marcaron aquel día.

Hubiéramos sido parte de la noticia, si ese triple accidente se hubiera dado. La suerte estuvo de nuestro lado. No hubo accidentes que lamentar. Todos los que fuimos retornamos con bien. Lo único malo era a la hora de ida que nos detuvo un policía de tránsito que nos hizo perder afortunadamente nada más que un poco de tiempo. Los mismos argumentos de siempre (rutina). Sentía, que la suerte y el destino eran justos. Sin embargo, pase lo que pase, no dejaré que sea uno de esos tantos días. Con esas emociones encontradas, de aquel miércoles, me di cuenta que ese 22 era especial, por cómo sucedieron las cosas y por cómo las viví mientras sucedía todos esos acontecimientos. Me di cuenta que las emociones pueden variar inesperadamente de acuerdo a la realidad, a mi realidad; y que esas sensaciones hacen que puedan aprender y disfrutar más de la vida, de mi vida.

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